jueves, 12 de febrero de 2015

corrupción en la educacion

La corrupción en el sector educativo 
Todos los padres esperan una buena educación para sus hijos ya que es la clave para su futuro, particularmente el de los pobres. La educación confiere a los ciudadanos jóvenes el conocimiento y las aptitudes para prosperar en la economía de su país y participar plenamente en la sociedad. La educación es la piedra angular del desarrollo económico y social, un derecho humano, bajo el derecho internacional, tanto como constitucional en la mayoría de los países. Sin embargo, la educación pública se caracteriza con frecuencia por ser de mala calidad y de acceso inecuánime. Por ejemplo, un estudio sobre los servicios educativos en África demuestra que más del 50 por ciento de los entrevistados reportan la existencia de numerosos retos en relación con el acceso a la educación básica. Entre los retos mencionados se encuentran el hacinamiento en las aulas, la falta de buen mantenimiento en las escuelas, el ausentismo de docentes, la falta de libros y materiales didácticos, además de costos inaceptablemente altos de gastos y matrículas.1 En muchos países tener acceso a las instituciones de educación superior depende más de los medios económicos de los padres y de su posición social que del talento, esfuerzo y méritos del estudiante. Desafortunadamente, la corrupción suele ser una de las causas principales de los problemas mencionados. La corrupción en el sector educativo TI documento de trabajo # 04/2007 www.transparency.org Cuando surge, la corrupción va en contra del propósito de la educación: a tener un sistema abierto y universal basado en el mérito y no en los recursos financieros de una familia. En un sistema educativo corrupto los estudiantes no adquieren las aptitudes y conocimientos que les permitiría contribuir significativamente a la economía y sociedad de su país. Desde una temprana edad aprenden que la falta de integridad es un estilo de vida aceptable, lo que permite que estos valores se conviertan en la norma dentro de la sociedad. 1. La preponderancia de la corrupción En la mayoría de países, el Estado goza de una discreción considerable sobre el sistema público educativo. Hasta en los sistemas descentralizados, los gobiernos generalmente controlan las actividades claves como la nómina de los docentes y la supervisión del presupuesto. Dicho monopolio crea un ambiente propicio para la corrupción a nivel político, administrativo y en las mismas aulas. A nivel político. El sector educativo es especialmente propenso a la manipulación política dado su tamaño tanto en términos financieros como recursos humanos. La corrupción consume en promedio entre un 20-30 por ciento del presupuesto nacional. La corrupción política se encuentra en todo rincón de un país y puede asumir varias formas: los políticos pueden inmiscuirse en el nombramiento, promociones o transferencias de docentes o ‘asegurarles’ sus servicios durante elecciones.2 Las consideraciones políticas también pueden influir en la decisión sobre dónde construir escuelas. A nivel administrativo. La corrupción puede tener lugar en todos los niveles administrativos incluyendo el nivel ministerial, de distritos y escuelas. Es posible que: los inspectores escolares pidan sobornos a cambio de un informe favorable ante el organismo correspondiente; que se abuse de las instalaciones escolares al utilizarlas con fines privados o comerciales; que el material didáctico y los útiles escolares se vendan en vez de ser distribuidos gratuitamente; o que la escuelas y universidades cobren tarifas no autorizadas (véase el recuadro en el lateral). A nivel escolar. Es probable que los docentes se ausenten de las aulas, no enseñen de acuerdo al plan de estudios, o bien que extorsionen a los estudiantes a cambio de ciertos servicios. La explotación sexual de estudiantes por parte de los maestros y profesores también se ha convertido en una forma de corrupción frecuente en muchos países. 2 Los casos de Bangladesh y México: Pagando por una educación gratuita En Bangladesh, en donde la educación en las escuelas públicas es gratuita hasta el nivel secundario más alto, el 36.5 por ciento de los estudiantes deben realizar pagos no autorizados.3 Para registrarse en un plan gubernamental de subsidios para niñas estudiantes el 32.6 por ciento se ven obligadas a pagar sobornos, mientras que más del 54 por ciento de las que reciben dicho subsidio también tienen que pagar sobornos En México, el hogar promedio paga US $ 30 más al año por servicios educativos que, dentro del marco legal, son gratis.4 Además, un estudio se ha revelado que los sobornos ocurren con frecuencia para poderse matricular o para obtener los archivos de exámenes de las escuelas. ‘Los hijos de los ricos no tienen que tener un buen desempeño escolar, ellos saben que el dinero de sus padres les garantiza el éxito. Ellos entienden que lo importante no es el conocimiento sino el dinero’. - Relato de un profesor de matemáticas en Ucranio5 La corrupción en el sector educativo www.transparency.org TI documento de trabajo # 04/2007 2. El financiamiento educativo Existe corrupción tanto en la asignación, ejecución y uso del presupuesto educativo. Dada la envergadura del presupuesto educativo de un país, hasta los bajos niveles de corrupción en el manejo financiero pueden representar una pérdida considerable de recursos públicos. La reciente descentralización administrativa en el sistema educativo ha resultado en un aumento del riesgo en la manipulación de las finanzas de la educación, especialmente si no se les suma a los nuevos poderes discrecionales de las autoridades locales, las normas y procedimientos de control y medidas adecuadas para el desarrollo de capacidad. Ya que más personas tienen acceso a los recursos, y como hay más niveles administrativos involucrados en la financiación de la educación, las oportunidades de fraude y corrupción también han aumentado. La ajudicación del presupuesto. Los países con altos niveles de corrupción invierten menos en servicios públicos dejando el sector educativo sin fondos suficientes.6 Además, los recursos se pueden desviar de las zonas más necesitadas, especialmente las zonas rurales, hacia las ya privilegiadas como las zonas urbanas. Es también posible que se asignen recursos a escuelas donde hay mayores oportunidades para un lucro privado. Los contratos para construir escuelas, comprar libros y proveer alimentos les da rienda suelta a los proveedores privados para aprovecharse de sobornos, nepotismo y favoritismo. Además, las asignaciones escolares se pueden distorsionar por medio de datos manipulados, como por ejemplo un número exageradamente alto de matrículas. Esta distribución inecuánime de recursos tiende a beneficiar a los más favorecidos perjudicando así a los pobres, además de impactar la equidad educativa. Las asignaciones extra-presupuestales representan un riesgo particularmente alto especialmente cuando los donantes extranjeros ofrecen financiación directa a las escuelas y evitan intermediarios como los departamentos gubernamentales u organizaciones civiles. Con frecuencia, el dinero se otorga sin controlar los gastos o la calidad de los servicios. Esto deja a las escuelas con materiales o edificios innecesarios o de calidad inferior.7 La ejecución del presupuesto. Los recursos asignados quizás no lleguen a las escuelas o universidades. En vez de esto, resulta probable que las autoridades malversen o abusen de los fondos al manipular las licitaciones para la construcción de escuelas y obtención materiales didácticos. Resulta posible que las estipulaciones contractuales se centren en un solo proveedor, que los procesos cerrados de licitación excluyan a posibles interesados o que conlleven a precios exagerados. El grado de la fuga de recursos en los gastos no salariales en la educación primaria, medido por estudios de rastreo de gastos públicos, varía entre un 10 y 87 por ciento en varios países estudiados por el Banco Mundial.8 Como resultado, libros de texto resultan de menor calidad o bien la producción de los mismos es insuficiente, la infraestructura en los edificios de las escuelas resultan defectuosas y pueden llegar a colapsar, los servicios sanitarios 3 Sin textos escolares en las escuelas filipinas: El papel de la corrupción En Filipinas, se descentralizó el suministro de textos escolares en la década de 1990, y la compra de dichos textos se empezó a negociar directamente con los proveedores a nivel regional. La corrupción proliferó: los sobornos en las oficinas regionales de educación representaban hasta el 20 por ciento de un contrato. En general, se estima que entre el 20 y 65 por ciento de los fondos para comprar estos textos desaparecieron en sobornos para las autoridades corruptas. El resultado fue una importante escasez de libros en 40.000 de las escuelas públicas del país, a pesar del alto nivel de inversión. La situación obligó a que seis estudiantes compartieran un texto a nivel de escuela primaria y por ocho en las escuelas secundarias.10La corrupción en el sector educativo TI documento de trabajo # 04/2007 www.transparency.org pueden no ser construidos y los materiales didácticos pueden nunca llegar a sus destinos programados. (Véase el recuadro en el lateral). Uso de recursos de la educación. Los fondos que llegan a las escuelas quizás no se utilicen de acuerdo a los propósitos iniciales. Es posible que los textos escolares se vendan en vez de ser distribuidos gratuitamente, que las autoridades escolares realicen pagos ilegales utilizando órdenes y recibos falsificados, o que se exagere la cantidad de bienes supuestamente comprados. ¿Qué se puede hacer? Ante todo, la transparencia y el acceso a la información son medios importantes para contrarrestar y prevenir la corrupción en financiación educativa. Entre más se informen las personas con respecto a las adjudicaciones y ejecuciones del presupuesto, y de los planes educativos en general, más se ceñirán aquéllos en puestos de responsabilidad a las políticas y normas establecidas. Como se ha comprobado, la exposición al público representa el impedimento más grande a la corrupción. Por ejemplo cuando los profesores saben las fechas y montos de sus pagos, los fondos estatales para salarios se administran mejor (Los salarios de profesores representan entre el 80 y 90 por ciento del presupuesto total de la educación en la mayoría de países).9 La ‘formula de financiamiento’, un sistema de reglas preacordadas para distribuir recursos a las escuelas y universidades, es otra alternativa para reducir los poderes discrecionales y contribuir a una mayor equidad en la educación. Las transferencias directas en efectivo a las escuelas (‘subsidios para capacitación’) pueden limitar las oportunidades de corrupción únicamente si las mismas cuentan con normas financieras y de regulación bien definidas que son puestas en práctica por funcionarios capacitados para controlar sus fondos. Además, deben existir de auditorias regulares realizadas por agencias independientes para controlar la corrupción en las finanzas de la educación. Los grupos de interés a nivel local tales como los padres, maestros y estudiantes pueden ofrecer valiosa retroalimentación en cuanto al uso apropiado y la calidad de materiales didácticos recibidos por las escuelas, o bien sobre la conveniencia de los fondos escolares. La participación comunitaria en las finanzas escolares, por medio de comités escolares que controlan los presupuestos de las mismas, también puede ser eficaz siempre y cuando los miembros del comité tengan las habilidades y la posición social adecuadas para enfrentarse a la corrupción.11 En el ámbito de las adquisiciones, especialmente para las compras directas, se requieren de sistemas de licitación abiertos, criterios y procedimientos claros para garantizar que las escuelas reciban los mejores productos y servicios.12 Reglas sobre el conflicto de interés para los que tomas las decisiones y el acceso público a las propuestas de licitaciones también ayudan a contener la corrupción en la contratación pública.

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